En ese tiempo la música electrónica la bien llamada punchis-punchis estaba en su apogeo, Dragon Ball era la serie animada por excelencia, los simpsons eran considerados por algunos padres de familia como inmorales, el PRI gobernaba hasta en las colonias, televisa controlaba el 90% de la televisión en México, Molotov comenzaba a erigirse como una buena banda, Mtv se estaba convirtiendo en un canal poppero, Ricky Martin era considerado símbolo sexual de la época, los backstreetboys era el grupo gay del momento y el miedo al cambio de siglo y/o fin del mundo se palpaba en cada cara.
En esa época conocí el juego-ciencia el deporte intelectual por excelencia así es, el ajedrez, en la secundaria existe una asignatura llamada TALLER, esto en las secundarias técnicas del país y uno puede optar entre un número determinados de talleres; en el caso de la secundaria a la que acudí contaba con los siguientes talleres…
Corte y confección, Alimentos, Aire acondicionado y refrigeración y Electricidad siendo este último el taller de mi elección, el maestro se llama Juan Pérez, irónico, ¿no? Bien pues en este taller me iba de la patada en calificación, que porque por distintas razones, no concordaba con mis 10es en las demás materias.
Todo esto dio un cambio drástico cuando un tipo llamado Andrés le enseño a jugar a Ajedrez al profesor… Este juego siempre me intereso es por eso, creo yo, que logre aprender rápido y comprender a la perfección los movimientos y reglas de esté deporte.
El maestro empezó a clavarse tanto con el Ajedrez, que ya no eran clases de Electricidad sino de Ajedrez, el maestro clasificaba y calificaba a los jugadores de acuerdo a su nivel de juego, el siempre decía que tenía su top 5 y que a estos no los podían derrotar el resto de los estudiantes, quizá me faltará modestia pero en mi primer juego me enfrente al que era considerado el cuarto mejor de la secundaria; le gane con relativa facilidad obviamente el maestro lo tomo como mera casualidad… Pero al pasar de los días, me enfrentaba y ganaba uno a uno a cada uno de mis compañeros, por fin se corrió la voz de que yo era el mas bueno y el maestro no tuvo mas remedio que enfrentarme a los cinco mejores, a los cuatro primeros les gane fácilmente, para esto el maestro quiso ponerme un estatequieto y me enfrento al mejor de su clase (por cierto su hijo) a este empecé adelantándome con un alfil y un caballo ante la mirada expectante de los demás, el juego era mas que mío sin embargo un descuido a la hora de mi enroque, ya que solo pensaba en atacar, nunca libere un peón y me dio mate con una torre.
(Para esté entonces mi calificación asegurada ya era un 9).
El cabrón respiro casi tenia ganas de gritar, lo hubiera comprendido… Había mucha presión en sus hombros, apenas tenía 1 semana de haber aprendido a jugar y ya era el segundo mas bueno de la clase, a la siguiente semana le gane al maestro y al alumno que le enseño. Y a los dos días tuve mi revancha con su hijo, al que ahora sí le gane no una, ni dos sino tres veces seguidas. Quedando así demostrado que ya era el mejor de la secundaria. Al principio jamás me dormí en mis laureles ya que practicaba de
CONTINUARÁ…
Atte.- El Beck’s