No soy de haber tenido demasiadas relaciones sentimentales (noviazgos, pues) de hecho los puedo contar con una mano, no me sobran dedos, pero los puedo contar.
Algunos noviazgos han sido cortos (Una incluso 5 días), otros apenas si pasaron el par de meses, otros si han sido relaciones mas serias y por lo tanto mas largas, incluyendo en la que estoy, pues bien, siempre he sabido que soy muy exigente en las relaciones también siempre he sabido que llego a hacer demasiado demandante.
Además se me da mucho el reclamar cosas pasadas o sacar a la luz cosas que siempre me incomodan; muy bien al grano; mi novia tuvo una relación de la cual pocos saben, mas sin embargo ella siempre me tuvo confianza al decirme lo que realmente paso, bien. La mente de uno suele fantasear e imaginarse y llevar las cosas a un plano un tanto irreal, yo daba por hecho, que habían pasado más cosas de las que en verdad me había dicho, no le tome importancia o mas bien di por de byte que si había pasado algo no tenía por que molestarme, por que como dice la frase, lo que no fue en tu año no te hace daño. O algo así, ¿no?.
Bien ayer en plena discusión volví a sacar el nombre de ese cabrón, que de por sí, estando de buenas me pone de malas; ahora imaginen estando uno enchilado; yo le dije lo que siempre había pensado y ella sólo asentía con la cabeza sin mediar palabra alguna. Después la plática se fue hacía mi lado (Ese don misterioso que tienen las mujeres, en el cuál tú estás molesta con ella, y acaban volteándote la tortilla y queda uno como pinche culpable) y me hostigo a que le contara mis experiencias pasadas, no solo sentimentales sino sexuales. Después de una corta lista de mujeres con las cuales había intimado, fue cuando me di cuenta de algo, y no se porque; bueno creo saber que fue.
Sin embargo le volví a preguntar, hasta donde había llegado con el fulano ese, y ella reafirmo lo que siempre me ha dicho y que hasta ayer me quedo claro, mi imaginación se fue demasiado lejos y no fue lo que en verdad paso. Yo solito cavile, medite vaya reflexione y todo pareció tan claro en un momento que sentí como una luz cegadora me llego del cielo, en realidad acababan de prender el alumbrado público por la calle de mi novia.
Todo me llego, tan claro, tan nítido, tan ligero, que hasta me dio miedo; bien; lo explico, siempre he sentido que soy de las personas que les necesitas decir te quiero, te estimo, te amo y demás palabras de aliento, comprensión y/o amor.
Sino, siento que no es así, y cualquier juego en el cual se involucre decir lo contrario me afecta emocionalmente, vaya soy sentimental en ese tipo de cuestiones.
Pero ayer me di cuenta, al platicar de mis anteriores venturas y desventuras por la vida sentimental, de que siempre he sido exigente por una sencilla cuestión, bueno si es un tanto complicada, pero lo explico…
Contrario a lo que me pasa a mí, que sale dentro de mi, una necesidad porque me crea, porque sepa lo que siento, por eso yo digo mas veces te quiero, por eso yo pregunto más ¿ Y tú? , por eso yo requiero que me lo digan más, que me lo expresen más, porque no estoy del todo en paz conmigo mismo, por ese pasadito que tengo; y ella que esta libre de todo, puede apedrearme como yo hubiera apedreado a la magdalena en tiempos de Jesús.
Ayer me di cuenta, justo cuando iba a pedirle un tiempo, por la misma cuestión, de mi necesidad sofocante y muchas veces opresiva y un tanto obsesiva de cariño, ahora que lo veo bien. Y dolió, sentí como yo mismo me golpeé con un guante blanco, como todo un caballero inglés que soy.
[Sólo a ella] Me prometí a mí solo algunas cosas, antes de darte mi palabra a ti. Sólo te puedo decir “Este día llovió y fue difícil sin embargo pasará, y para mañana las cosas serán mejores y el sol saldrá”.
PD. Eres mi inspiración, gracias por estar a mi lado.